Joaquín, el ritmo de toda una vida

¡Hoy tenéis blog sorpresa! 💥 No os esperabais un cuarto blog para esta semana, ¿eh? Desde luego que si pensabais que iba a dejaros sin una nueva entrevista a los abuelos es que no me conocéis en absoluto 😌 

El protagonista de este finde se llama Joaquín, un filósofo que encontró su gran vocación en la música. De hecho, durante toda la entrevista, sonaba música clásica por petición de él mismo. Además, para dejaros con más intriga, deciros que su perseverancia durante 12 años seguidos le ayudaron a conseguir algo muy importante para él.

¿Queréis descubrir de qué se trata? Leed con atención 🤔

AUA: ¿Qué hace un cordobés en Madrid?

Joaquín: Yo nací en un pueblo de Córdoba y viví allí hasta los 14 años. Después me fui a Córdoba capital y, posteriormente, me vine a Madrid para estudiar filosofía mientras trabajaba en un gran hospital. Logré estabilidad en el trabajo y por eso estoy aquí desde hace 51 años.

AUA: ¿Por qué estudiaste filosofía?

Joaquín: En principio fue un hecho circunstancial. Además, coincidía con los movimientos de Mayo del 68 francés y muchos jóvenes estábamos muy sensibles con lo que era el significado de la libertad. La situación en dictadura era muy complicada y no te podías expresar libremente. La opción era opositar para profesor de instituto, por eso decidí continuar mi trabajo de gestión hospitalaria.

Aunque no me he dedicado a la filosofía especulativa y académica como tal, he organizado cafés filosóficos, donde mantenía reuniones para reflexionar sobre temas varios.

AUA: ¿Qué persona de tu vida dirías que ha sido tu mejor profesor de filosofía?

Joaquín: El mejor, sin dudas, fue un pastor analfabeto que había dedicado toda su vida a estar en el campo. Lo impresionante era su concepción sobre cómo resolver las cosas y aceptarlas con tranquilidad de ánimo. Ese hombre tenía un don natural. 

AUA: Entonces, ¿qué hace un filósofo en un gran hospital?

Joaquín: Sobrevivir y mantenerse en una situación de estabilidad. Aunque tuve la suerte de que mi horario de trabajo era continuado, y por las tardes podía hacer voluntariado dando clases de español a inmigrantes y acompañamiento en hospitales. Como en la carrera estudié latín y griego, dominaba algo la sintaxis española. También pude dedicarle un tiempo a la música…

AUA: ¿En qué momento exacto te surgió el interés por la música?

Joaquín: De pequeño me acuerdo que estaba en un campamento de verano y nos ponían Las cuatro estaciones de Vivaldi y La sexta sinfonía de Beethoven (la tormenta), y me cautivó. El canto de los pájaros, ruidos de las fuentes y el viento, las tormentas… pensaba que toda la música era descriptiva. Posteriormente me dediqué a investigar y me di cuenta que no era lo mío.

Por otra parte, formé parte y dirigí una orquesta de Pulso y Púa. Empezamos con canciones de tuna, pasodobles… tocábamos también zarzuela y música clásica. Y, cuando ya estuve en Madrid, fundé un coro en el colegio de mis hijos para cantar en Centros de Mayores y hospitales. En ese período me di cuenta de que la música no es generalmente descriptiva sino que trata de deleitarte con la melodía y otros elementos (ritmo, armonía, timbre, dinámica, movimiento…). Estudié y asistí a cientos de conciertos de orquestas sinfónicas y de Cámara. Y alguna incursión por el Flamenco, Jazz y Canto Gregoriano (Silos).

  

AUA: Sé que eres profesor de música, ¿cómo empezó esta aventura?

Joaquín: Hice un curso de musicología (apreciación musical) y me recomendaron que me dedicara a dar clases. En cierto sentido fui autodidacta y la música para mí ha sido parte esencial de mi vida. Cuando digo esencial no es una cosa pasajera.

Tuve varias operaciones quirúrgicas y, lo que me más me ayudó a recuperarme y animarme, fue la música. La oía en el quirófano cuando era anestesia epidural. Después para aliviar el dolor. Pensé que yo tenía que transmitir esto a la gente y decidí dar clases gratuitas para personas sin recursos económicos. Empecé en el club cultural de una línea aérea, después en mi hospital y en mi barrio. Así llevaba 30 años hasta que llegó la pandemia.

AUA: 12 años. Ese fue el tiempo exacto que tardaste en conseguir algo muy especial. ¿De qué se trataba?

Joaquín: Nos habían prometido muchas veces una escuela municipal de música. En una de las clases en las que había muchos alumnos me pareció muy interesante recordar esta idea que ya había sido olvidada. Así que salí con varios de ellos a recoger firmas. En una semana conseguimos 2.000 firmas y seguimos “peleando” desde el año 2008.

Posteriormente me dediqué a visitar a todos los partidos políticos para que se lograra y, en el 2016, se aprobó por unanimidad. La obra acabó hace un mes. La escuela de música es para todo el barrio y pueden acudir los vecinos desde los cuatro años sin límite de edad.

AUA: Esta semana ha sido el día de la naturaleza, ¿cómo era ser ecologista antes?

Joaquín: Si hago memoria recuerdo que la cerveza y la leche se compraban en botellas de cristal. Cuando se acababan, devolvías las botellas y te daban otras nuevas. Y, si no lo hacías, te cobraban más. Por aquel entonces los envases no se destruían ya que iban a las fábricas, les quitaban las etiquetas, las limpiaban y, por último, quedaban desinfectadas. Todo se conservaba y no había tanta destrucción de las cosas.

AUA: ¿Cómo consideras la relación con tu voluntaria de Adopta Un Abuelo?

Joaquín: Yo llevo muy poco tiempo, poco más de un mes, y he tenido la suerte de que me adopte como abuelo una persona que es un encanto. Parece mi nieta de verdad y la calidez de las llamadas hace que haya muy buena sintonía.

AUA: Por último, ¿podrías darle algún consejo a cualquiera que te esté leyendo?

Joaquín: Es un poco complejo, pero yo le diría el lema de los estoicos: “que vivan acorde con la naturaleza”. Así dicho parece que dice poco, pero para ellos significa que tienes que estar acorde con la razón (sentido común), interpretando adecuadamente los acontecimientos, aceptando las cosas como son cuando no se pueden cambiar, viviendo el momento presente y siendo solidario con los demás, ayudando siempre a otras personas.

¡Qué chute de positividad! 💪 Desde luego que Joaquín ha tenido un largo recorrido que hemos podido disfrutar con la entrevista de hoy. Así que si quieres recorrer la vida de nuestros abuelos de primera mano, no dudes en inscribirte en este cuestionario para empezar.

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