«Una carta para un abuelo»: cerrando las festividades con broche de oro

Se acaba esta maravillosa iniciativa navideña que ha llenado las residencias de cartas. Y no podemos hacerlo sin antes agradecer a todas esas personas que se han involucrado; desde colegios, institutos, empresas, residencias y trabajadores del centro, familias, hasta un largo número de personas de todo el mundo 🌎

Para ello, y porque lo habéis pedido en nuestras redes sociales, voy a mostraros una recopilación de algunas de las +150.000 cartas que nos habéis enviado y han pasado por nuestras manos antes de ser enviadas a los miles y miles de abuelos que se han enternecido con vuestras palabras de amor, al igual que nosotros. Así que, sin más esperas, ¡aquí vamos con ellas! 👇

1. Escrito por dos profesoras de distintos colegios: Mariela y María.

“Somos muchas las personas que nos acordamos de nuestros mayores y de lo importante que habéis sido y seguís siendo para que hoy en día tengamos la vida que tenemos”, dice Mariela.

“Desde mi corazón te deseo todo lo mejor y quiero transmitirte esperanza. Esperanza porque todo esto pasará y podremos volver a la normalidad, a abrazarnos, a besarnos y a estar cerquita unos de otros”, dice María.

2. Cartas desde Madrid hasta Buenos Aires: Marta y Clara.

“Aunque no nos conocemos, quiero que sepas que te doy todo mi cariño y amor. Quiero decirte que no estás solo. No, no lo estás. Hay gente que piensa en ti y yo la primera”, dice Marta.

“No la conozco, pero quiero que sepa que este tiempo que le dediqué me hizo apreciarlo mucho. Si en algún momento se siente solo/a, sepa que acá, en Buenos Aires, tiene una amiga. Posdata: aunque nos separen océanos, tanto en Navidad como en Año Nuevo voy a dedicar un momento a mirar a la luna y pensar en usted”, dice Clara.

3. Dibujos con mensajes de la mano de Valentina y Pablo.

“Querida abuela, el coronavirus se va a ir muy pronto. Disfruta con tu árbol de Navidad y la estrella que brilla cada noche, aunque no te des cuenta”, dice Valentina.

“Te envío mucho amor, cariño y mucha amistad. Puede que no te vea, pero te deseo fantásticas navidades”, dice Pablo.

Y no podía acabar este post sin enseñaros la reacción de una de las abuelitas. Ella es Ana, de la residencia Solimar Massanassa, y se le quiebra la voz de emoción al leer su carta 😍

GRACIAS Y MIL GRACIAS por hacerlo posible. Esta navidad ha sido muy especial por la colaboración de cada uno de vosotros.

A pesar de que esto ha sido una campaña puntual, nosotros seguimos trabajando durante todo el año, día tras día, en nuestra misión de hacer que los abuelos se sientan escuchados, acompañados y queridos. Así que, si eres de los que piensan que estos valores son más necesarios que nunca y quieres participar en nuestro programa de acompañamiento para empezar a entablar una relación con un abuelo, pincha aquí.

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